Un asiduo lector de mis lascivas letras
Tenia ganas de saber /probar/ comprobar
Si la criatura era tan fiera
Si la hembra era insaciable
Si la loba era una puta literaria
O una gata en celo
A mí,
siempre se me antojo
su nombre
divino y exquisito trío de consonantes
ojos pistacho
de acuosa clorofila
de mirada pulida y mansa
de caricias artesanales
de cuerpo acústico
y mientras dejaba que su boca de curry
devorara mis pezones
chupándolos, tal cual niño hambriento
sus manos me destruían el toto
y entre ramilletes de gemidos
que sus oídos tragaron de par en par
hizo de mis carnes abiertas un festín
“Irresistible”, susurró su lengua hirviendo
reservando en mis ganas
el polvo de los viernes

1 comentarios:
me has dejado antojado de ser el lector de tus labios...
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