23 julio, 2011

Un asiduo lector de mis lascivas letras

Tenia ganas de saber /probar/ comprobar

Si la criatura era tan fiera

Si la hembra era insaciable

Si la loba era una puta literaria

O una gata en celo


A mí,

siempre se me antojo

su nombre

divino y exquisito trío de consonantes

ojos pistacho

de acuosa clorofila

de mirada pulida y mansa

de caricias artesanales

de cuerpo acústico

y mientras dejaba que su boca de curry

devorara mis pezones

chupándolos, tal cual niño hambriento

sus manos me destruían el toto

y entre ramilletes de gemidos

que sus oídos tragaron de par en par

hizo de mis carnes abiertas un festín

“Irresistible”, susurró su lengua hirviendo

reservando en mis ganas

el polvo de los viernes

1 comentarios:

BARDO DE LA NOCHE dijo...

me has dejado antojado de ser el lector de tus labios...