
Jubilee
Autobiografía de mi Anticristo
Mi nombre artístico es Jubilee como el esmalte rojo de Miss Marion. Ju-bi-lee, poderoso en la voz de un hombre, aberrante en el voto de un animal político y en boca de una mujer es deliciosamente sensual como el rocío, el satén, el silencio y las pisadas de mis tacones rojos sobre la espalda de un amante.
Radiografía de mi origen.
Hice un pacto hace años con dos almas gemelas a orillas del Océano Pacifico. Dios me juro no cerrarme nunca las puertas de su cielo mientras Satanás firmó mi testamento jurándome que nunca abriría las puertas del infierno, aunque se que uno de los dos va a traicionarme , desconozco quien es que tiene a judas en la boca y desea darme el beso negro, teñido de lujuria, gloria y perversos católicos. Soy un ángel desterrado, soy la puta rehén en el cuerpo de una virgen. Mi mentor es Donatien (Alphonsoe, como me ha pedido que lo llame en nuestros últimos encuentros astrales) Soy discípula ferviente, el fiel feligrés que adora e idolatra . Bautizada un domingo de ramos con semen bendito del cura que me violo y mancho mi vestidito de panales blancos y limoncillos, pisoteando mis zapatitos de charol comprados en la casa amarilla.
Y resucitó al tercer dia...
Mi cabeza es la punta de un alfiler, existe una ciudad, mi ciudad. Con muchas calles forradas de tul rojo anaranjado como el atardecer que desnuda el techo de la Catedral. He construido mi universo sobre un cementerio de aberraciones, de avenidas petite, estrechas, coquetas como el tercer ojo. He dibujado una parodia de todos los cuentos infantiles que me idiotizaron de chiquita. En mis calles se exhiben los grafittis de mis catarsis vaginales. Todo lo que hablo y callo es la verdad de la mentira. Soy una simbiosis entre lo real e imaginario. Lo que quieres en la cama, en el día y en tu vida, una puta sin ataduras, sin limites, libertina. La manzana codiciada en el paraíso terrenal. He creado un universo paralelo al humano, una galaxia utópica donde la vía Láctea se alimenta de mis pechos. Todas las noches es un ritual, un cigarrillo que se consume en mis labios, mientras el humo va exsorcizando mis demonios y putas internas.
Desde chiquita he sido chivirica y vividora. Adicta a juegos sexuales y a masturbaciones kilométricas, vivo soñando fantasías mojadas y erectas. Soy atea debo aclarar, pero si de dios y censura me hablan, soy sumamente morbosa. Me gusta perderme en el último banco de las Iglesias y mientras el padre reza y dice todas sus blasfemias, gusto de tocarme frente a la cruz, imaginándome acostada en la mesa donde se realizan las misas, y que todos los curas apresurados, ansiosos se vengan en mi. Ensuciándome el cuerpo, dejándome a la merced de la Ostia y el Vino. Me deleita ser el colirio para los lascivos ojos del hombre sembrado en la cruz que me guiña el ojo , y se embelesa mirándome el culo cuando salgo de su templo.
Ahora debo marcharme, estoy hambrienta. Hoy tengo hambre de un pene que entre a visitar mis orificios poéticos.
Continuará...